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El resumen del episodio 32 del anime Viajes Pokémon

Resumen anime 'Viajes Pokémon'; episodio 32 → Celebi: una promesa eterna [Subespañol]

En este episodio Goh y sus padres vuelven a Pueblo Azalea, ya que en la última visita una torrencial lluvia les arruinó el viaje. Goh, sin embargo, está pensativo… Por la ventana parece ver a su yo de niño. ¿Qué sucedió hace tres años?

Sobble está montado en el hombro de Goh, como haría Pikachu con Ash. El señor y su Sunflora los reciben. Se instalan en la cabaña, que cuenta con unas vistas espectaculares, aire fresco y tranquilidad. Sus padres se quedan dormidos por el cansancio, Goh decide entonces atrapar a algunos Pokémon de la región de Johto.

Goh recuerda lo que pasó la otra vez que vino… Pensó que Mew podría estar por el bosque y se puso a buscarlo. Persiguiendo la sombra de un Pokémon conoció a otro chico, llamado Tokio, que buscaba a Celebi. La sombra era un Misdreavus. Al parecer Tokio provenía de Ciudad Orquídea. Y ambos se dieron la mano.

Estuvieron hablando sobre Mew, puesto que Goh lo vio en el Campamento Pokémon del Profesor Oak. Él fanfarroneó de saber mucho acerca de los Pokémon, pero Tokio también sabía que Mew posee el ADN de todos los Pokémon. Sin embargo, Tokio valoró mucho los conocimientos de Goh y le pidió más información sobre Celebi, pero por la cara que puso quizás a Celebi no lo tenía tan investigado…

Tokio le contó que es venerado como un dios del bosque, pero lo más increíble es que puede viajar en el tiempo. Goh desconocía eso. Celebi puede viajar en el tiempo porque aparentemente él vino desde el futuro. Por eso dicen que si Celebi aparece ante ti, el futuro será brillante. Y Goh le dijo 'mi futuro está en mis propias manos'.

Tokio de primeras se quedó parado, Goh algo avergonzado, pero le gustó esa confianza en sí mismo y Goh nos revela que esa frase fue sacada de una canción que su padre estaba escuchando una vez. Él dijo que nadie le puede vencer en confianza, aunque ni siquiera él le podría decir el por qué. Goh dijo de ayudarle a ver por primera vez a Celebi.

La búsqueda de los chicos inició. Sin mucho éxito. Goh sacó un dispositivo que crearon sus padres, y descubre avistamientos de Celebi en El Encinar. Intentaron cruzar la hierba alta una y otra vez, pero es difícil si no eres un entrenador Pokémon. Goh fue a buscar algo, le dijo a Tokio que le esperase. Traer al Sunflora del conserje les ayudó.

Tokio llegó a pensar que Goh ya no volvería, pero Goh nunca rompe sus promesas. Sunflora usó Hoja Afilada para cortar la hierba alta. Y cuando el sol se puso, Sunflora dejó de moverse. Los dos tomaron un descanso y vieron las estrellas. El universo es algo inmenso. Goh comentó que se rumoreaba que Starmie proviene del espacio exterior.

La Luna les recordó a Clefairy y una estrella fugaz a Cleffa. Estos dos niños ya sabían mucho sobre los Pokémon. Para Goh el espacio en sí es como un Rayquaza, pero a Tokio le recordaba más a JirachiTokio cogió frío, fue el momento de volver. Y los dos prometieron verse el día siguiente en El Encinar para buscar a Celebi.

Fue una promesa… ¡entre dos amigos! Goh Sunflora acudieron al día siguiente, pero Tokio no. La lluvia estaba a punto de caer… Goh incluso había preparado comida y tazas de chocolate caliente para la búsqueda. Goh aguantó la lluvia con Sunflora. Creía que era una promesa, creía que eran amigos.

Gritó con rabia, le dijo idiota y volvió a la cabaña, por el camino sus padres lo fueron a buscar con el coche. ¿Dónde está tu amigo? Le preguntó su madre. Y esa fue la primera y la última vez que él vio a Tokio

Y es por eso que él… Sin embargo, él ahora tiene buenos amigos que siempre van con él; su Scyther Farfecth'd cortan la hierba. Finalmente, Goh atrapa a ese Ariados que le recordó su pasado. También a Pineco. Él está molesto por seguir pensando en él… porque él ya no es su amigo.

Goh encuentra el santuario… Tiene una carta muy desgastada por el paso del tiempo. ¡De Tokio! Ahí dice que rompió su promesa, que lo lamentaba, que intentó ir, pero le dio fiebre y luego esa torrencial lluvia. Fue al día siguiente, pero él ya no estaba. Al año siguiente encontró el santuario, él quería que Celebi le enviase al momento de la promesa para poder cumplirla, pero no apareció. Por eso dejó esa carta.

Quizá algún día la encontrase y supiera que él aun pensaba en Goh como un amigo. ¡Entonces Tokio y su Chikorita aparecen! Tokio se emociona, dice que tiene que contarle un montón de cosas. Ambos caminan hacia adelante probablemente para estrecharse la mano, mientras los dos Celebi revolotean por el mismo cielo…

Previo del capítulo 33 ¿Un intercambio Pokémon?

¡Hasta la próxima! 🙂

¡Eh, tú, sí tú, Entrenador Pokémon!

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